No hay que discriminar


¿Qué diferencia existe entre una adicción y un mal hábito?

La RAE define la adicción como "Hábito de quien se deja dominar por el uso de alguna o algunas drogas tóxicas, o por la afición desmedida a ciertos juegos." Mientras que al hábito lo define como "Modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas." A renglón seguido dice que hábito es "Situación de dependencia respecto de ciertas drogas."

Por lo tanto, una adicción es un hábito que produce dependencia, admitiéndose que hasta podría ser instintiva, y un hábito, situación de dependencia, es una adicción (?) Que raro, suena tautológico.

De todas formas, me interesa más la primera definición de hábito, como un "modo especial de proceder o conducirse
adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas", porque parece demostrar mejor el significado de la palabra.

Ahora bien, pregunto, si la adicción se origina en una tendencia instintiva, al prohibirse determinados hábitos, ¿no estaremos prohibiendo "la forma de ser" innata de determinadas personas? ¿Qué diferencia hay entre prohibir un color de piel y prohibir una expresión de una personalidad? Por supuesto que en el pasado no se prohibía el color de piel, se prohibía que la persona de color (?) viajara junto a las personas con falta de color (?), digamos que como hoy en día se suele hacer, indirectamente se prohibían personalidades, discriminando injustamente en razón de un ideal deber ser.

Por otro lado, un proceder adquirido por repetición, suena mucho a costumbre, a cultura, a usos sociales, que, como tales, pueden ser valorados moralmente. Y es acá donde quería llegar.

Quien crea en una moral absoluta e inmutable está descontextualizado, es un ser del pasado en un presente que no comprende, un presente mutable y relativo, dinámico y subjetivo, que se nutre de la pluralidad de visiones y no del absolutismo, el absolutismo lo dejamos para los monarcas decapitados. Hoy en día no se puede imponer una verdad, porque ella no existe como tal cosa universal.

Entonces, el hábito, modo común del hombre de adquirir estabilidad en una "realidad" inestable, es necesario para equilibrarnos, y si es necesario es bueno (?), pero dependiendo de quién lo analice es malo, por lo tanto ya no tiene sentido valorar el hábito moralmente, porque se autocancela.

De todas formas, la democracia entendida como una "filosofía de vida" necesita de la diversidad, hasta el cansancio habrá que repetir que los distintos sólo son diferentes en la proyección ideal que hacemos, en sustancia, somos la misma cosa, la misma especie, pero con distintos gustos.

Por eso, por favor, no me discriminen.

(YO fumador)

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